El 15 de mayo de 1961 marcó un antes y un después en la historia de la ciencia y la tecnología de nuestro país. Ese día comenzó a funcionar Clementina, la primera computadora destinada a la investigación científica y la docencia en la Argentina, instalada en el Instituto de Cálculo de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Gestada gracias la visión del gran Manuel Sadosky, Clementina no solo fue un hito tecnológico, sino el núcleo alrededor del cual nació la carrera de Computador Científico en nuestro país.
Bajo la dirección de Sadosky, el Instituto de Cálculo puso a Clementina al servicio de las necesidades del país. Lejos de ser solo un objeto de laboratorio, se utilizó para:
El legado de Sadosky: Manuel Sadosky no solo trajo la máquina; entendió que la soberanía tecnológica requería formación humana. Por eso impulsó la creación de las primeras carreras universitarias de informática de la región, convirtiendo a la Argentina en un faro de la disciplina.
Tras una década de servicio invaluable, Clementina fue apagada definitivamente en 1971, afectada por el éxodo de científicos que provocó la «Noche de los Bastones Largos» en 1966 y la consecuente falta de repuestos para su mantenimiento.
Hoy, a más de seis décadas de su puesta en marcha, recordar a Clementina es celebrar el orgullo de la universidad pública, la investigación científica y las raíces de la informática en la Argentina. ¡Una verdadera pionera que abrió el camino para las futuras generaciones de profesionales de la tecnología!
*En el 2017 la ADICRA realizó un evento en el Museo de Informática de CABA:
«Con motivo de la exhibición de la réplica creada por el Museo de Clementina, la primera computadora electrónica científica de la Argentina, se organizó en conjunto un encuentro con algunos pioneros y protagonistas de la incipiente computación de la época.»
Más información en: https://adicra.org.ar/reencuentro-con-clementina